En la mañana de este domingo se realizó el control de detención de Carolina Vargas San Martín y Pablo Undurraga Arias. Los dos integrantes de la secta de Colliguay, que se entregaron ayer sábado, quedaron en prisión para ser formalizados este lunes.
El abogado defensor de ambos, Javier Arévalos, afirmó que "tanto Pablo como Carolina han sido personas que han sido totalmente manipuladas por una mente perversa, por una mente torcida que no han actuado con libertad, lo cual impide que se les formule un reproche serio desde el punto de vista penal".
En cuanto al líder de la secta, declaró que era "un sujeto tremendamente carismático, extremadamente astuto y que tenía muy buen ojo para escoger a sus discípulos". Y añadió que "a través de maniobras que se están investigando, sometió la voluntad de estos chiquillos".
Arévalos declaró que ambos imputados están muy arrepentidos y que al darse cuenta de esta manipulación huyeron hacia el sur. Según las declaraciones del abogado, uno de ellos habría estado presente el día que el lactante de tres días fue brutalmente asesinado.
El subprefecto de Investigaciones, Jorge Álvarez, expresó que Vargas y Undurraga "estuvieron en el sur, en el sector de Villarica, puesto que la policía los estaba buscando", sin embargo, decidieron presentarse.
Según Álvarez, ambos "están confesos" y "quieren entregar su testimonio" para "dar paz a su vida", sin importar si van a la cárcel.
Vargas y Undurraga serán formalizados este lunes a las nueve de la mañana en el Juzgado de Garantía de Quilpué por homicidio calificado.
Con esto ya son tres de los cuatro integrantes que se han entregado. Sin embargo, el líder de esta secta continúa prófugo.