A solo dos días del cambio de mando, las fuerzas políticas que conformarán el futuro Parlamento han entrado en la etapa final de definiciones para conformar las nuevas mesas directivas de la Cámara Baja y el Senado.
Según la nueva composición de la Cámara de Diputados, el bloque de centro-izquierda, en alianza con la Democracia Cristiana (DC) y los 14 representantes del Partido de la Gente (PDG), logra sumar 79 votos entre los 155 parlamentarios.
La cifra es apenas un voto superior a los 78 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta y asegurar la presidencia de la corporación.
La alianza genera preocupación en el futuro oficialismo, que aspiraba a encabezar la mesa con nombres como el diputado Jorge Alessandri (UDI) o su par Stephan Schubert (Partido Republicano). Sin embargo, los vetos de la derecha hacia ciertos integrantes del PDG provocó que se inclinara la balanza a favor del bloque de centro-izquierda.
El diputado Héctor Barría, jefe de bancada de la DC, describió la complejidad de las negociaciones en el Congreso: "Esta será una batalla pelo a pelo. Uno de los sectores ganará por escaso margen", afirmó el parlamentario.
"Nosotros como DC estamos confiados en que el acuerdo junto al oficialismo y el PDG tendrá un muy buen resultado y dará la gobernabilidad necesaria para sacar adelante los proyectos que a Chile y a sus ciudadanos les importan. Esto podría haberse resuelto de mejor manera con un acuerdo generoso de todos los sectores, pero la derecha comenzó lamentablemente vetando a algunos sectores políticos", indicó.
Pese a que trascendió el nombre de la diputada Pamela Jiles (PDG) para presidir la Cámara, la legisladora expresó públicamente no tener interés. De esta manera, el PDG apunta a presidir la Cámara el primer y cuarto año legislativo, mientras que el Socialismo Democrático lo haría en el segundo y tercero.
Senado: Acuerdo de alternancia y dudas administrativas
En la Cámara Alta, en tanto, el panorama parece más despejado en cuanto a nombres, pero con algunas complicaciones en la gestión interna.
Los dos grandes bloques han avanzado en un acuerdo que otorgaría tres años de presidencia a la derecha y uno al Partido Socialista (PS), aunque desde el Partido por la Democracia (PPD) aún insisten por una distribución equitativa de "dos y dos".
De mantenerse el acuerdo, la senadora Paulina Núñez (RN) se perfila como la próxima presidenta del Senado, quien estará a cargo de poner la banda tricolor al futuro Presidente, José Antonio Kast, durante el cambio de mando de este miércoles.
En su despedida de la Comisión de Constitución, Núñez apostó por un liderazgo dialogante: "Cada vez que me ha tocado presidir alguna instancia o llegar a formar parte de un grupo, me preocupo mucho de escucharlos a todos", aseguró.
"Si alguien lidera algo creyendo que va a ser pasando por encima, difícilmente uno pueda traducir que en el Congreso o en el Parlamento 'parlamentamos'. Es vital que cuando uno recibe una iniciativa, al menos se vote o se ponga en tabla. Eso es la política: el que entendamos que aquí los espacios son de la ciudadanía a través de sus representantes y son de todos", agregó.
Definición del futuro Secretario General
La instalación de la mesa directiva del Senado no ha estado exenta de críticas, puesto que existe incertidumbre acerca de la figura del Secretario General (Ministro de Fe), dado que Raúl Guzmán finaliza su periodo y no hay claridad sobre su sucesor.
"Saben lo que va a pasar? Que el día 11 de marzo va a haber una disputa que no va a estar resuelta con el Secretario General y con todos los cargos que de ahí para abajo deben concurrir. Eventualmente, vamos a tener dos secretarios generales para el día en que el Presidente Boric saliente le entregue el mando al Presidente Kast. ¿Eso es lo que le ofrece el Senado a la República?", cuestionó el senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli).
Por lo pronto, el abogado secretario jefe de Comisiones, Julio Cámara, estará encargado de la sesión del día miércoles y del Congreso Pleno, al mediodía.
A esto se suma la incógnita sobre Miguel Ángel Calisto. Pese a su situación judicial como diputado desaforado, su entorno asegura que podrá asumir como senador, participando activamente en las inducciones, aunque persiste la duda sobre su capacidad de voto para la elección de la nueva mesa directiva.