Luego de la alerta emitida por la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA) sobre el riesgo de lavar el pollo antes de cocinarlo, por la propagación de la bacteria campylobacter, los especialistas chilenos están divididos sobre la presencia de este microorganismo en el país.
Según algunos expertos, la existencia de la campylobacter depende de la forma en que se regulen los mataderos y las plantas donde se procesan los pollos.
En esta línea, Michel Leporati, secretario ejecutivo de la Agencia Chilena Para la Calidad e Inocuidad Alimentaria (Achipia) dice que el sistema nacional es fuerte y lo suficientemente reactivo como para que la infección por esta bacteria en los pollos no sea un problema importante en Chile.
"Tenemos un alto estándar de salud pública, tenemos bajos niveles de presentaciones de brotes por consumo de alimentos, por lo tanto los consumidores pueden tener cierta tranquilidad", dijo Leporati.
Además, el experto especificó que de los 1.200 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos que se informaron el año pasado en Chile, ninguno se asoció a la campylobacter.
Achipia además entregó una serie de recomendaciones para evitar la transmisión de enfermedades por contaminación alimentarias como la campylobacter.
Por su parte, Guillermo Figueroa, profesor del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), quien señaló que Chile tiene otro problema, el cual es que no está preparado para detectar la bacteria en todos los casos.
"El campylobacter en Chile se está buscando hace muy poco tiempo y en muy pocos laboratorios, ergo, la estadística que tengamos en Chile no es real", sostuvo.
En enero de este año, el boletín del ISP confirmó que no todos los laboratorios estudian este agente por falta de implementación de técnicas de diagnóstico.
Hugo Schenone, del Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud, aseguró que un cuarto de los pollos en Chile están contaminados con la bacteria, por lo que no existe una postura absoluta de los especialistas en torno al tema.
"Si lo va a lavar, lo lave y evite la contaminación del líquido que lava el pollo. El pollo mismo ya después se cocina y no va a haber problemas", indicó Schenone.
El experto del Minsal dijo además que lo más importante es cocinar bien el pollo y a la hora de lavarlo ser prudente.