Sesma no ha detectado anomalías durante fiscalización de productos marinos
Por su parte, comerciantes de ferias libres manifestaron molestia por los excesivos precios en el Terminal Pesquero de Santiago a horas de Semana Santa.
Por su parte, comerciantes de ferias libres manifestaron molestia por los excesivos precios en el Terminal Pesquero de Santiago a horas de Semana Santa.
El Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente (Sesma) no ha detectado ningún tipo de anomalías en las fiscalizaciones realizadas a distintos lugares que comercializan productos del mar, o a vehículos que los transportan a Santiago para ser consumidos durante Semana Santa.
El jefe de vigilancia de calidad de alimentos del organismo, Jaime Gómez, señaló que no se han "detectado problemas como clandestinaje o bien productos que vengan en mal estado". Asimismo dijo que el organismo inició ya una serie de actividades en los distintos lugares donde se expanden estos productos.
"Nosotros estamos realizando una serie de actividades previas a la Semana Santa y durante , con respecto al control de los alimentos involucrados: restoranes, supermercados, puestos de feria, locales de comida japonesa, pescaderías en general, en el terminal pesquero y transporte de vehículos" dijo el profesional.
Durante la madrugada de este martes, la fiscalización se centró en el Terminal Pesquero de Santiago y en el control de vehículos que transportan productos del mar hacia Santiago.
Según Gómez, "todo (está) bajo la normalidad. No hemos detectado problemas como clandestinaje o bien producto que vengan en mal estado".
Comerciantes disconformes con precios
En tanto, vendedores de ferias libres manifestaron su disgusto con los excesivos precios que alcanzaron los productos marinos a pocos días de Semana Santa.
Particularmente señalaron que la pescada, uno de los productos más consumidos, está muy por encima del precio habitual
"Normalmente (el precio) debería ser 18 a 20.000 pesos. Pero están estafando con 30.000 pesos, entonces aquí no dejan margen (de ganancia) para nadie (...) me voy a mi casa, no voy a poder trabajar", señaló con molestia un comerciante.