Día de la Madre: afecto, apoyo y las diferencias económicas de un regalo
Casi la mitad de los menores de 34 años dice que, ante una emergencia, recurre primero a su mamá.
Casi la mitad de los menores de 34 años dice que, ante una emergencia, recurre primero a su mamá.
La figura de la madre persiste como el principal referente de apoyo en Chile, especialmente ante situaciones de crisis, según un estudio del Instituto de Ciencias de la Familia de la Universidad de los Andes.
Ante una emergencia, el 49% de los jóvenes entre 18 y 34 años declara que acudiría en primer lugar a su progenitora, algo que para Jimena Valenzuela, directora del instituto, visualiza la alta valoración de la maternidad en la sociedad, constituyendo a la madre como el principal puntal familiar en casi todos los grupos socioeconómicos.
Además, agrega, esta dependencia trasciende lo emocional, extendiéndose al cuidado de las nuevas generaciones, labor que recae frecuentemente en madres y abuelas.
Así, la relevancia de la familia directa, con la madre como figura central, se manifiesta también en el ámbito económico. Ante problemas financieros de envergadura, el 60% de la población chilena dice acudir en primer lugar a su familia directa, cifra que asciende al 80% en el caso de los jóvenes. Esta tendencia contrasta significativamente con el escaso 15% que buscaría apoyo en una institución financiera ante una emergencia económica de magnitud.
No obstante, a pesar de la alta valoración de la figura materna en la resolución de crisis, la celebración del Día de la Madre también revela matices y diferencias significativas según el nivel socioeconómico.
El Estudio Día de la Madre 2026 de la consultora Activa Research -basado en 1.009 entrevistas online- mostró una leve disminución tanto en la declaración de celebración (75,8% en 2026 versus 76,5% en 2025) como en la importancia atribuida a la fecha (75,2% vs. 77,8%).
Asimismo, estima que el gasto promedio nacional estimado proyecta una caída, pasando de 27.650 pesos en 2025 a 25.329 para el 2026.
Acá destacan las brechas socioeconómicas como factor determinante, porque el análisis evidencia que los segmentos ABC1 y C2 son los que más celebran (82,8% y 84,4%, respectivamente), mientras que los segmentos D y E presentan en conjunto el porcentaje más bajo de celebración (71,3%).
La diferencia de gasto también es sustancial: el segmento ABC1 gasta en promedio $43.447, más del doble (2,3 veces) que el segmento DE, cuyo gasto promedio alcanza los $18.793. Además, casi una de cada cinco personas en el segmento DE declara que no gastará en regalos.