Cómo evitar los errores que sabotean una carrera

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Autor: Redacción Cooperativa

Aceptar críticas contribuye a mejorar el desempeño.

Actualizar conocimientos y promover los logros laborales ayuda a mantenerse vigente.

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Desempeñarse bien en un empleo no sólo depende del nivel de productividad de una persona, sino también de otras capacidades que pueden ser determinantes a la hora de otorgar un ascenso. En general, estas capacidades están relacionadas con las relaciones interpersonales, el interés por el trabajo y la apertura  a aprender nuevas habilidades que  le otorguen más valor a las labores realizadas.

De acuerdo al sitio de empleo HotJobs, muchos trabajadores tienden a sabotear su carrera sin siquiera saberlo, e incluso pensando en que  están realizando una buena labor, por lo que generalmente, sólo se dan cuenta cuando el problema es demasiado evidente  y es más difícil enmendar el camino.

Para evitar caer en esta situación, una medida fundamental es conocerse, tener plena claridad sobre las capacidades laborales y al mismo tiempo, estar consciente de los defectos que se poseen es  un buen punto de partida para potenciar las fortalezas y trabajar los aspectos más débiles, así como abrirse a la posibilidad de aprender nuevas cosas.

En este sentido, aceptar  y analizar las críticas constructivas es fundamental para  mejorar ciertas áreas y relacionarse mejor con el entorno laboral. El sitio Entrepreneur.com, recomienda tomarse un minuto para comprender bien la intención del comentario y, en caso de pensar que es ofensivo o no comprenderlo totalmente, pedirle a la persona que aclare lo que quiso decir, en vez de reaccionar aireadamente frente a una acotación que puede estar siendo malinterpretada.

Por otra parte, para sabotear una carrera hay pocas cosas tan efectivas como ‘dormirse en los laureles', es decir, pensar que se tiene garantizado cierto puesto de trabajo y que, por lo tanto, no es necesario esforzarse en lo más mínimo para continuar desempeñándolo.

Este modo de pensar, no sólo implica muy poco interés por la labor que se realiza y la institución donde se desarrolla, sino también una escasa valoración propia, al evitar aprender nuevas habilidades que permitan  convertirse en un mejor profesional. El gran riesgo en este caso, es quedarse obsoleto o comenzar a rendir menos pues no se manejan las herramientas necesarias para realizar mejor las tareas cotidianas.

Finalmente, no sólo es importante cumplir con las labores asignadas, mantenerse actualizado y sostener buenas relaciones con los colegas, sino que también es importante esforzarse por dar a conocer al resto los logros que se han conseguido, ya que de este modo, las personas estarán al tanto del aporte que significa tener a determinada persona dentro de la oficina e incluso será más probable que esa persona obtenga una promoción dentro de la institución cuando llegue el momento apropiado.

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