Estrategias para resistir la tentación de comprar en época de liquidaciones
Conocer las propias debilidades es fundamental para no malgastar.
Conocer las propias debilidades es fundamental para no malgastar.
Pese a que el frío aún no se ha ido, las tiendas ya han comenzado a anunciar el fin de la temporada con grandes liquidaciones. En semanas plagadas de dos por uno, 50 por ciento de descuento y segundo producto a un peso, comprar es una enorme tentación, ya que existe la sensación de estar haciendo un negocio redondo. Lo importante, antes de entrar a un local a adquirir productos sólo porque han reducido su valor, es definir qué es necesario comprar y evitar gastar dinero en cosas que realmente, no serán útiles.
La tarea no es fácil, pero con atención y estrategia, es posible aprovechar las liquidaciones sin destrozar el presupuesto.
De acuerdo al sitio Small Notebook, la primera medida es no tentarse y evitar dentro de lo posible, los catálogos y el vitrinear especialmente si se está en un período de ahorro o económicamente complicado. En este sentido, es fundamental conocer las propias debilidades o inclinaciones por determinados productos e intentar manejarlas para no adquirir cosas que realmente no son necesarias.
Por otra parte, esperar algunos días antes de comprar es bueno para decidir mejor. En el frenesí de las liquidaciones plagadas de avisos como sólo hasta agotar stock', el consumidor se ve impulsado a creer que dejar pasar unos días puede significar una pérdida casi irreversible. Comprar por impulso nunca es bueno, especialmente si se considera que pagar nunca es tan expedito como gastar el dinero.
El sitio Associated Content recomienda, durante el período de espera entre la primera impresión y la compra, analizar la utilidad del producto, cuánto lugar ocuparía en la casa, si va a tener un uso intenso y si su calidad justifica el gasto. También es una buena medida hablar con alguien más para conocer otras opiniones y perspectivas al respecto.
Finalmente, es importante hacer hincapié en las cualidades del producto, ya que comprar muchas cosas de calidad pobre y poca duración sólo porque son más baratas, puede que eventualmente implique tener que gastar más dinero en reparaciones o nuevas adquisiciones para reemplazarlas.