Lula culpó a Bush y a otros líderes mundiales por el hambre en el mundo
El mandatario brasileño instó a las potencias a desplegar mayores esfuerzos por concretar un plan mundial contra la desnutrición que afecta a millones de personas.
El mandatario brasileño instó a las potencias a desplegar mayores esfuerzos por concretar un plan mundial contra la desnutrición que afecta a millones de personas.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, culpó a George W. Bush y a los principales líderes mundiales por el hambre existente en el mundo durante un discurso ante el Foro Social Mundial que efectúa en Porto Alegre.
A juicio del mandatario, el presidente estadounidense es uno de los principales responsables de que no haya prosperado ninguna iniciativa para resolver la desnutrición que afecta a millones de personas.
Además, instó a las potencias a dar pasos para la concreción de un plan que ponga fin al hambre en el planeta.
Lula elogió el proceso de integración entre los países de América del Sur, y resaltó la importancia de la creación del G3 (India, Brasil y Sudáfrica) y del G20, integrado por países en desarrollo.
"No hay salida individual para los países", recalcó Lula en una intervención en la que sufrió un lapsus al mencionar al "compañero Menem" al referirse a Néstor Kirchner, como uno de los promotores de la unión que debe predominar entre los países latinoamericanos en vías de desarrollo.
"El compañero Menem asumió la presidencia en Argentina y no sólo está cambiando la relación del gobierno con su pueblo, sino que está contribuyendo a cambiar las relaciones entre los estados de América Latina", sostuvo.
El discurso de Lula, que este jueves parte a Davos para tomar parte en la cumbre del Foro Económico Mundial, se dio en medio de aplausos de sus partidarios y abucheos de quienes gritaban consignas como "¡Fuera Lula y Bush!", molestos con el mandatario brasileño por la compra de un nuevo avión presidencial en momentos en que se recortó el presupuesto para el sector educacional.
El Foro Social Mundial reúne hasta el domingo a más de 100.000 personas de más de 120 países, con debates presentados por unos 6.000 distintos grupos que abarcan desde lucha por derechos indígenas hasta el de los homosexuales, ambientalistas, el trabajo infantil y el hambre mundial.
Esta instancia nació como un referente ciudadano que intenta hacer valer sus opiniones frente a las decisiones de los grandes líderes mundiales, que a su vez se encuentran reunidos en el Foro Económico Mundial.