En medio de un juicio que acusa a dos ex empleadas de Nigella Lawson y el coleccionista de arte, Charles Saatchi, de apoderarse de cerca de 75.000 euros (unos 53 millones de pesos chilenos) mientras trabajaban para la pareja, las acusadas revelaron que la reconocida chef es adicta a la cocaína.
A las hermanas italianas Francesca y Elisabetta Grillo, se las acusa de usar tarjetas de crédito en taxis, boletos de avión en primera clase y compras en lujosas tiendas de alta costura, aunque ellas alegan que, de esta forma, Lawson compraba su silencio y discreción.
Esto porque, según las acusadas, mantenían un acuerdo tácito con la chef que pasaba por alto sus manías bajo la condición de que ellas no revelaran a Saatchi el supuesto consumo diario de cocaína, cannabis y fármacos de la británica.
El matrimonio entre Charles Saatchi y Nigella Lawson se acabó en julio pasado, luego de que el primero agrediera en un restaurante a la reconocida chef.
Según consigna la versión digital de El País, en un correo electrónico que fue leído en el juicio, Saatchi asegura creer en las palabras de las hermanas italianas. "Las Grillo se librarán basándose en el hecho de que estaba tan colocada que permitiste a las hermanas gastar todo lo que quisieran. Y sí, me creo cada una de sus palabras", escribió a Lawson el coleccionista de arte.