Médicos hallaron cianuro en la sangre de fallecido represor argentino
Héctor Febres era sometido a juicio como presunto coautor de cuatro casos de privación ilegal de libertad y tortura a detenidos durante la última dictadura militar argentina.
Héctor Febres era sometido a juicio como presunto coautor de cuatro casos de privación ilegal de libertad y tortura a detenidos durante la última dictadura militar argentina.
El ex marino argentino Héctor Febres, quien murió el pasado lunes, cuatro días antes del veredicto del juicio en su contra por delitos cometidos durante la última dictadura militar, tenía cianuro en su sangre, según los resultados de la autopsia a la que fue sometido su cadáver.
El cuerpo tenía "mucha cantidad" de cianuro, por lo que la Justicia analiza si se trató de un suicidio o un asesinato, informaron fuentes judiciales citadas por la agencia oficial Télam.
En tanto, por orden de la jueza Sandra Arrollo, a cargo de la causa, fueron detenidos dos miembros de la dependencia de la Prefectura Naval (guardacostas) de la periferia de Buenos Aires, donde estaba alojado el represor, al que custodiaban.
El ex marino, de 65 años, estaba siendo sometido a juicio como presunto coautor de cuatro casos de privación ilegal de libertad y aplicación de tormentos a detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó la mayor cárcel ilegal de la dictadura entre 1976 y 1983.
Para el próximo viernes estaba previsto que el Tribunal Oral Federal N°5 de la capital argentina emitiera el veredicto.
Rodolfo Yanzón, abogado de una de las partes querellantes en el proceso, señaló que todo parecía indicar que la de Febres había sido "una muerte natural por infarto", aunque fue cauto al precisar que había que aguardar los resultados de los análisis que determinarían "si ingirió alguna sustancia que le provocó el deceso".
En la autopsia participaron peritos de las partes querellantes y uno enviado por la familia del represor.
El juicio al ex marino había comenzado hace dos meses y era el primero que se llevaba a cabo en Argentina, por crímenes cometidos en la ESMA, donde -según los organismos de derechos humanos- estuvieron cautivas unas cinco mil personas. (EFE)