Ya con cautela, ya con desprecio, los diversos sectores de la disidencia cubana analizaron este lunes la elección de Raúl Castro como nuevo presidente de Cuba, tras una sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, ayer domingo.
Mientras algunos denunciaron un mero continuismo y una excesiva militarización del Gobierno, otros ponen su esperanza en el mejoramiento de las condiciones de vida de los cubanos, mediante reformas económicas y una eventual supresión del embargo económico que Estados Unidos sostiene hace décadas sobre la isla.
"Creo que existen posibilidades, pero hay que ser muy cautelosos, y no llenarse de muchas expectativas, porque Raúl Castro recibe un país absolutamente destruido y él necesita elevar el nivel de vida de la población cubana, porque si no, esto puede terminar en una gran explosión social", advirtió el periodista Oscar Espinosa Chepe, cuya posición contraria al régimen le valió varios años de prisión.
Espinosa Chepe indicó que una posición más flexible podría producirse "a partir de noviembre, pues, hay cambio de Gobierno en Estados Unidos", agregando que "la política de embargo ha servido de coartada al totalitarismo en Cuba" y que "nos ayudaría mucho esta flexibilización, que ha prometido Obama, si es que gana".
La necesidad de implementar reformas económicas también fue compartida, desde Colombia, por el periodista disidente cubano Rubén Pardo Llada, quien se mostró escéptico respecto a una nueva situación en su país.
"Raúl tiene que aumentar los salarios en Cuba, mejorar las condiciones de producción. Una apertura yo la veo posible, pero el régimen va a continuar con sus mismas características, porque no se trata de una transición, sino de una segunda etapa del mandato que antes estuvo con Fidel".
En ese mismo sentido se manifestó Elizardo Sánchez, líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, quien juzgó que en el nuevo Gobierno "no hay sorpresas, salvo el nombramiento de José Ramón Machado Ventura, porque es del sector más ortodoxo del aparato", refiriéndose nuevo primer vicepresidente del Consejo de Estado.
Para Sánchez, "estos cambios de nombres no indican para nada que va a mejorar la situación de derechos civiles y económicos", y resulta "obvio" que ha "prevalecido una voluntad continuista bajo la apariencia de una sucesión familiar".
"El poder de Fidel Castro sigue estando por encima del poder de la sociedad y del Estado", apuntó, destacando que con el nombramiento de Julio Casas Regueiro como vicepresidente del Consejo y ministro de las Fuerzas Armadas, así como la inclusión en el primer órgano de los generales Leopoldo Cintra Frías y Alvaro López Miera, se verifica "un aumento del papel de altos mandos militares".
En tanto, el Movimiento Cristiano de Liberación, que encabeza Oswaldo Payá, emitió este lunes un comunicado en el que afirma que fuera de Cuba había "desproporcionadas expectativas" ante los nombres del nuevo Consejo de Estado, algo que no ocurría en Cuba por la "sabiduría" del pueblo.
"Porque la sucesión de Fidel Castro no trae, en sí misma, los cambios que el pueblo quiere y necesita", denunció la organización. (Cooperativa.cl/EFE)