Hillary Clinton se mostró decepcionada por ejecución en Texas
Así lo sostuvo una vocera de la secretaria de Estado.
Humberto Leal era uno de los 51 mexicanos cuya condena a muerte ordenó revisar la Corte Internacional de Justicia en 2004.
Así lo sostuvo una vocera de la secretaria de Estado.
Humberto Leal era uno de los 51 mexicanos cuya condena a muerte ordenó revisar la Corte Internacional de Justicia en 2004.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, está "muy decepcionada" con el resultado del caso que acabó el jueves en la ejecución con una inyección letal del reo mexicano Humberto Leal García en Texas, tras la negativa del Tribunal Supremo a detener su muerte.
Así lo indicó la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, poco después de que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, asegurara que la ejecución supone una "violación de las leyes internacionales por parte de Estados Unidos".
"El Gobierno de Estados Unidos no está de acuerdo con lo que ha ocurrido en este caso. La rama ejecutiva trató de detener la ejecución, y ahora está trabajando con el Congreso para remediar la situación", aseguró Nuland en su conferencia de prensa diaria.
Leal, de 38 años, era uno de los 51 mexicanos cuya condena a muerte ordenó revisar la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en 2004, porque no habían recibido atención consular, como obliga la Convención de Viena.
Estados Unidos intentó detener ejecución
La portavoz reconoció que el no poder cumplir ese mandato, pese a los esfuerzos del Gobierno federal, puede perjudicar a los ciudadanos estadounidenses en el exterior.
"Francamente, si no protegemos los derechos de los no estadounidenses que están en Estados Unidos, nos arriesgamos seriamente a tener una falta de acceso recíproca a nuestros propios ciudadanos en el extranjero", admitió.
Nuland añadió que el Gobierno mexicano "está agradecido por la posición que tomó la rama ejecutiva estadounidense al tratar de detener la ejecución".
Ese esfuerzo fracasó al naufragar el recurso del Gobierno ante el Supremo, horas antes de la ejecución, y ante la negativa de las autoridades de Texas a suspender las ejecuciones de extranjeros, basada en el argumento de que ninguna corte internacional puede suplantar las leyes de estado de la Unión.
Leal, originario de Monterrrey, fue sentenciado a muerte en Texas en febrero de 1998 por el asesinato y violación de la joven Adria Sauceda, de 16 años.