El ascenso del ayatolá Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de Irán generó reacciones inmediatas en Estados Unidos e Israel, en medio de la ofensiva militar conjunta que ambos países mantienen contra Teherán.
Danny Danon, embajador de Israel ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aseguró que la llegada del religioso al poder no implica un cambio real en el régimen iraní.
"Cambiar al hombre que está al mando no cambia el régimen", afirmó en una conferencia de prensa. "Es la misma ideología, las mismas ambiciones nucleares, los mismos misiles balísticos, los mismos representantes del terrorismo".
Danon reaccionó al nombramiento del líder de 56 años, considerado por analistas como una figura continuista dentro de la estructura de la República Islámica.
"Mi consejo para los nuevos líderes de Teherán es que miren lo que les pasó a aquellos que pensaron que podían amenazar a Estados Unidos e Israel", agregó el diplomático.
Jameneí fue designado para suceder a su padre, Alí Jameneí, quien gobernó por más de tres décadas y murió durante los primeros bombardeos de la operación militar denominada "Furia Épica", iniciada el pasado 28 de febrero.
Según reportes, esos ataques también provocaron la muerte de la madre, la esposa y un hijo del nuevo líder iraní.
Reacción de Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también criticó la designación del nuevo líder iraní y la calificó como una decisión equivocada.
"Creo que cometieron un gran error. No sé si durará. Creo que cometieron un error", afirmó en declaraciones a la cadena NBC.
El mandatario ya había cuestionado previamente la capacidad del religioso para mantenerse en el poder y lo describió como un "peso ligero" en la política iraní.
"Tendrá que obtener nuestra aprobación... Si no la obtiene, no durará mucho", señaló Trump en una entrevista con ABC News.
El mandatario republicano no descartó aceptar a un eventual sucesor ligado al régimen de los ayatolás, siempre que se trate de un "buen líder".
Escalada del conflicto
Mojtaba Jameneí fue nombrado el domingo como el tercer líder supremo en la historia de la República Islámica, una decisión que, según autoridades iraníes, buscó evitar un vacío de poder tras la muerte de su padre.
La Guardia Revolucionaria Islámica expresó rápidamente su respaldo al nuevo líder y lanzó una serie de ataques en su nombre.
Estados Unidos e Israel mantienen desde hace dos semanas una ofensiva militar contra objetivos dentro de Irán, con bombardeos que han dejado muertos a integrantes de la cúpula militar iraní y también a civiles, incluidos niños.
Teherán respondió con ataques contra embajadas y bases militares estadounidenses en países de la región, entre ellos Kuwait y Arabia Saudita, acciones que han dejado al menos siete militares estadounidenses fallecidos.
Trump ha defendido la ofensiva al asegurar que Irán buscaba "apoderarse de todo Oriente Medio" y describió al país como un "tigre de papel" cuyas capacidades militares habrían sido debilitadas por los bombardeos.