El presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, decretó este domingo una amnistía general para aquellas personas que cometieron "locuras durante la crisis", en alusión a la revuelta contra su régimen que estalló a finales de enero pasado.
Este ind
ulto, publicado por la agencia oficial de noticias yemení Saba, excluye a los implicados en crímenes y en el atentado contra el palacio presidencial de Saná, en el que resultó herido de gravedad Saleh.
Esta decisión fue anunciada en una reunión del comité central del gobernante Partido del Congreso Popular General (PCPG), organizada poco después de la vuelta de Saleh de Riad, donde firmó el plan del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
En la reunión, se ha debatido las nuevas evoluciones de los acontecimientos en Yemen después de que Saleh, hasta la fecha presidente de Yemen, firmara la citada iniciativa para poner fin a la crisis que vive el país desde hace diez meses y que incluye su renuncia al poder.
Saleh pidió a sus seguidores y a los miembros del PCPG que respetan este "acuerdo histórico", en alusión al plan del CCG, porque "puede poner fin a la crisis y evitar sus consecuencias".
Además, el gobernante les solicitó "solidarizarse para enfrentar a los enemigos de la patria y de su unidad, seguridad y estabilidad".
El pasado miércoles, Saleh suscribió la iniciativa en Riad junto con líderes de la oposición en respuesta a las amplias protestas que estallaron el pasado 27 de enero y que exigían su dimisión después de 33 años en el poder.