El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se refirió a la confesión de los sicarios de Guerreros Unidos, quienes aseguraron haber asesinado a los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala.
El mandatario sostuvo que "el Gobierno de la República desplegó un amplio operativo y así lo sigue haciendo, haciendo uso de todos los medios y capacidades materiales del Estado. El resultado de esos esfuerzos institucionales son los que hoy ha informado el procurador general de la República".
"A los padres, familiares y compañeros de los jóvenes normalistas les reitero mi solidaridad y el total respaldo de mi administración. Las investigaciones serán llevadas hasta las últimas consecuencias, todos los culpables serán castigados en el marco de la ley", añadió.
"Para hacer justicia y lograr un México en paz, el Gobierno de la República seguirá actuando con decisión y firmeza contra el crimen organizado", destacó el presidente.
La autoridad además indicó que "he escuchado personalmente el dolor y la angustia de los padres de familia y les he compartido los esfuerzos emprendidos para conocer la verdad de los hechos".
"En su momento, dada la complicidad de las autoridades municipales con la delincuencia organizada y la debilidad institucional del gobierno de Guerrero, ordené al gabinete de seguridad apoyar a las autoridades estatales en la localización de los jóvenes y en las investigaciones de los hechos", informó.
Este viernes, el procurador general, Jesús Murillo, indicó que tres de las personas detenidas confesaron el asesinato de los estudiantes desaparecidos, quemando sus cuerpos y lanzándolos a un río.