La jueza que instruye la investigación sobre la muerte de la princesa Diana anunció que se permitirá a las partes interesadas acceder bajo estricto control a la información recabada por la Policía sobre el suceso.
La magistrada Elizabeth Butler-Sloss pidió a la Policía Metropolitana de Londres (MET), también conocida como Scotland Yard, que facilite todo "el material subyacente" de la pesquisa que llevó a cabo el ex comisario John Stevens durante tres años, que concluyó que la muerte de la princesa fue "un trágico accidente".
En una audiencia anterior, los abogados del empresario egipcio Mohamed Al Fayed, cuyo hijo, Dodi, falleció junto con Lady Di en un accidente de tráfico en París en 1997, pidieron acceder a los documentos en que se basó la investigación policial sobre esas muertes.
Butler-Sloss adelantó esta jornada que revisará el material inédito de la llamada Operación Paget para comprobar que "es relevante" y "no plantea innecesariamente asuntos sensibles".
Al mismo tiempo, pidió a los abogados que le faciliten antes de la próxima vista, para la que no hay fecha concreta, una lista de las acusaciones que tengan en relación al suceso, e indiquen las pruebas sobre las que las fundamentan.
Mohammed Al Fayed sostiene que Dodi y Diana fueron asesinados en una conspiración de los poderes del Estado británico orquestada por el propio príncipe Felipe, esposo de Isabel II, que supuestamente quería impedir que Diana pudiera tener un hijo con un musulmán.
Según dispuso la jueza, la Policía deberá permitir a las partes implicadas el acceso a la documentación policial que el tribunal haya considerado relevante, aunque previamente los interesados deberán ofrecer garantías de confidencialidad.
Ese material incluye, entre otras cosas, los restos del Mercedes Benz accidentado, historiales médicos, archivos informáticos, planos y fotografías.
Las imágenes del accidente en el que murió la pareja sólo podrán ser inspeccionadas por quienes hayan firmado un acuerdo de confidencialidad, indicó la jueza, y no podrán ser reproducidas más que cuando sea estrictamente necesario.
Butler-Sloss señaló que la mayor parte de las pruebas policiales podrían estar disponibles a partir del 7 de mayo, mientras que las próximas vistas preliminares del caso se celebrarán entre junio y julio.
El juicio en sí ha sido pospuesto hasta octubre próximo a petición de los abogados de Al Fayed, quienes solicitaron tiempo para preparar el caso después de que la jueza les instara a probar sus acusaciones de que Dodi y Diana fueron asesinados.
Para argumentar su posición, los representantes legales del dueño de los almacenes Harrods de Londres pidieron acceso a los documentos policiales que no se han hecho públicos, como la entrevista de la Policía al príncipe Carlos, ex esposo de Diana.
Por otra parte, los abogados de la familia del chófer Henri Paul, también fallecido en el accidente del 31 de agosto de 1997, pidieron acceso al vehículo en el que éste y la pareja viajaban cuando sucedió el siniestro. (EFE)