El papa Francisco visitó este viernes en su residencia del Vaticano a su antecesor, el papa emérito Benedicto XVI.
Francisco pidió Joseph Ratzinger que lo acompañe con sus plegarias durante su viaje a Río de Janeiro, que se extenderá del 22 al 29 de julio, con motivo de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
La visita, informó el Vaticano, duró media hora y comenzó con un momento de plegaria en la capilla del monasterio Mater Ecclesiae, que se alza en los jardines vaticanos, donde vive Benedicto XVI.
El anterior papa convocó a la JMJ al término de la jornada que se celebró en Madrid, en agosto de 2011.
Jorge Bergoglio regaló a Ratzinger el libro del programa del viaje, "de manera que pueda participar espiritualmente y, si lo desea, seguir las transmisiones de los diferentes eventos", precisó el Vaticano.
También le regaló una medalla conmemorativa del viaje, que en una cara tiene la imagen del papa argentino y en la otra al Cristo Redentor, de Río de Janeiro.
Benedicto XVI aseguró a Francisco que rezará por él, a la vez que recordó las JMJ de Colonia (Alemania), Sidney (Australia) y Madrid que él presidió, señaló la Santa Sede.