A poco más de un mes de que se iniciaran las obras de la segunda etapa del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), el Ejecutivo decidió poner fin al contrato de construcción. La medida fue notificada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), aludiendo a restricciones derivadas de la situación presupuestaria del país.
El proyecto buscaba recuperar el sector oriente del recinto, correspondiente a los antiguos salones del edificio Diego Portales, y ha enfrentado múltiples paralizaciones durante la última década.
El gobernador metropolitano de Santiago, Claudio Orrego, realizó un llamado urgente a las autoridades a no abandonar el proyecto, advirtiendo sobre el perjuicio patrimonial y económico que esto implica. "Las crisis pasan, pero la obra abandonada y el daño a la ciudad queda", sostuvo.
"Hacemos un llamado al Gobierno a reconsiderar estas medidas. En toda esta obra, no solamente en la de la ciclovía, sino especialmente en la del GAM, hay miles de millones de pesos ya invertidos en diseños, estudios y equipos. Detener la obra ahora significa perder toda esa inversión", agregó.
Asimismo, el gobernador alertó sobre las obligaciones legales que deberá asumir el Estado. "A la empresa cuyo contrato ya estaba tomado de razón por la Contraloría se le van a tener que pagar miles de millones de pesos en compensación", afirmó.
Cruce de cifras entre el Gobierno y el MOP
El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, salió al paso de las críticas y aseguró que la responsabilidad del proyecto recae en el Ministerio de las Culturas.
Además, la autoridad cuestionó el aumento en los costos, señalando que la obra fue licitada por 72.000 millones de pesos y adjudicada finalmente por 114.000 millones, a pocas semanas del término de la administración anterior.
Durante la tarde se realizará una reunión del directorio del GAM para conocer en detalle las razones de la decisión y definir el futuro de las obras.