Varias organizaciones ambientalistas entregaron este lunes a la Presidenta Michelle Bachelet un informe contrario a la instalación de plantas eléctricas nucleares en el país.
El informe, titulado "La energía nuclear no tiene futuro", es paralelo al que elabora una comisión encargada por Bachelet y que encabeza el físico Jorge Zanelli, el cual debería ser entregado en los próximos días.
"Quisimos entregar este informe paralelo para que la Presidenta tuviera a la mano dos informes que guiarán la discusión", afirmó a los periodistas la directora del Programa Chile Sustentable, Sara Larraín.
Entre los argumentos presentados para la no utilización de la energía nuclear se encuentra la dependencia que implicaría la utilización del uranio, elemento básico para la generación de energía nuclear, que actualmente escasea en el mundo y está en reservas de baja ley.
Además, desmintieron que la energía nuclear sea una alternativa limpia frente al cambio climático global, ya que, al sumar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un ciclo de combustión, las emisiones son significativas y pueden llegar a igualar las de una central a gas.
También el documento desestimó que la energía nuclear sea más barata y afirmó que habría mayor dependencia de países productores de esta energía.
En conclusión, para los ambientalistas optar por la energía nuclear "significaría concentrar inversiones de gran escala en una tecnología compleja, riesgosa y rechazada por la ciudadanía".
En ese contexto, alejaría a Chile de la "tendencia mundial que apunta al desarrollo de las energías renovables, socialmente populares y ambientalmente sustentables", indicó el documento.
El texto recomendó al Gobierno iniciar el desarrollo de un plan maestro de desarrollo energético, que incluya todas las alternativas tecnológicas.
El documento de 56 páginas fue suscrito por la Fiscalía del Medio Ambiente, el Instituto de Ecología Política y la Fundación Terram, entre otras organizaciones ambientalistas.
En marzo pasado, las autoridades anunciaron la crearon una comisión de expertos que en un plazo de seis meses debían evaluar la factibilidad de la opción nuclear entre las formas de ampliar y diversificar la matriz energética de Chile.
La matriz energética se encuentra afectada por la excesiva dependencia del petróleo y el gas que deben importarse a crecientes costos y problemas de abastecimiento.
El país genera 7.500 megavatios y los estudios señalan que en los próximos diez años deben incorporarse otros 5.000 para hacer frente a la creciente demanda, originada en el crecimiento económico.
Bachelet ha señalado que a la hora de tomar una decisión respecto a la instalación de una planta nuclear en el país se basará en razones científicas para "aceptar o rechazar" un programa nuclear, del cual también evaluará los riesgos sanitarios para la población. (EFE)