¿Dolo eventual o cuasidelito? Claves de la causa contra el padre de la niña que cayó de un edificio
Este miércoles, la Corte de Apelaciones determinó la prisión preventiva de Jorge Constanzo, revirtiendo la decisión del Juzgado de Garantía.
Trabajador de casa de cambio aseguró que entregó dineros a Vidal en su casa de Colina
Gobierno confirma el primer cambio de gabinete de Kast
"Hasta siempre": "Teatro en Chilevisión" se despidió de la pantalla
La decisión de la Corte de Apelaciones de dejar en prisión preventiva a Jorge Constanzo, padre de la niña de dos años que cayó desde el departamento de su progenitor en el piso 11, puso el foco en dos conceptos legales que, aunque parecen cercanos, significan años de diferencia en una condena.
Se trata del dolo eventual y el cuasidelito. Mientras la defensa apuesta por una imprudencia, la Corte de Apelaciones ratificó la prisión preventiva bajo la tesis del dolo.
La penalista Valeria Jelvez explicó, en términos prácticos, la distinción entre ambas definiciones, central para comprender el rumbo que puede tomar la causa.
En conversación con Cooperativa, la abogada detalló que aunque ambas figuras comparten un elemento común (el sujeto conocía los riesgos de su conducta) se diferencian en un aspecto psicológico que el derecho penal considera determinante: qué ocurrió en la mente del imputado frente a la posibilidad de que ocurriera un resultado grave.
¿Qué es el dolo eventual?
El dolo eventual se configura cuando una persona se representa mentalmente la posibilidad de causar un daño y, en lugar de actuar para evitarlo, acepta ese resultado como parte de lo que está dispuesta a asumir, explicó la especialista.
No implica necesariamente querer que el hecho ocurra -eso corresponde al dolo directo, la forma más clásica de intencionalidad penal- sino una indiferencia activa frente al riesgo.
En términos simples: el sujeto sabe que algo puede pasar, "no hace nada para impedirlo y asume las consecuencias", detalló Jelvez quien agregó que por esa razón, el ordenamiento jurídico chileno equipara el dolo eventual al homicidio simple en materia de penas, tratándolo con la misma severidad.
¿Qué es el cuasidelito?
El cuasidelito, en cambio, descansa sobre una lógica distinta. Aquí el sujeto también conocía sus obligaciones de cuidado y era consciente de que existía un riesgo, pero actuó bajo la convicción de que el resultado dañino no se produciría.
Es la figura que el derecho asocia a la negligencia: no hay aceptación del resultado, sino una confianza en que las cosas no llegarían a ese punto. Esa diferencia subjetiva tiene consecuencias penales concretas y significativas.
Las dificultades para probar el "dolo eventual"
La abogada Valeria Jelvez advierte que el dolo eventual es difícil de probar por ser un proceso interno, por lo que los fiscales deberían basarse en indicios externos y el contexto del imputado.
"En Chile, los cuasidelitos tienen penas muy bajas y rara vez derivan en prisión preventiva. Por eso, que la Corte haya decretado la medida cautelar máxima indica que ven indicios serios de dolo", precisó.
La dificultad que se enfrenta en casos como este es que el dolo eventual es, por definición, un proceso interno.
No existe un documento ni una declaración que acredite directamente lo que pensaba el imputado en el momento de los hechos, por lo que fiscales y querellantes deben reconstruir esa intencionalidad a partir de indicios externos: el contexto, las circunstancias, las acciones u omisiones previas y el conocimiento que tenía el imputado sobre los riesgos involucrados.
