Fuera de riesgo vital y sin compromiso de las vías respiratorias se encuentran los dos trabajadores que este martes sufrieron quemaduras en su rostro y cuerpo tras la explosión ocurrida en una estación de servicio en Viña del Mar y que fueron trasladados hasta el Hospital del Trabajador de Santiago.
César Gárate Reyes y Marcos Nilo Aravena permanecen internados en la unidad de Cirugía Plástica y Quemados del centro asistencial, donde son atendidos por un equipo multidisciplinario de profesionales.
Ambos pacientes están recibiendo apoyo psicológico por parte del equipo de salud mental, para ayudares a prevenir y superar el estrés postraumático que esta experiencia pudiera dejarles.
El jefe de la sección, Ricardo Roa, explicó que ambos pacientes están bajo observación y que ninguno ha requerido ventilación mecánica y agregó que la edad y la buena condición física general, además de la acertada reacción que los trabajadores tuvieron al momento del accidente, influyeron en que no sufrieran lesiones mayores.
"Afortunadamente, este accidente fue más dramático que grave y la gravedad en este caso está más relacionada con la localización de las quemaduras que con su profundidad o extensión", sostuvo el especialista.
César Gárate, quien se encuentra en condiciones más delicadas que su compañero, presenta quemaduras faciales y corporales intermedias y profundas, que abarcan aproximadamente el 10 por ciento de su cuerpo, pero no comprometen los ojos y su condición general es estable, sin evidencia de complicación respiratoria e infecciosa.
Roa señaló que el abordaje médico consiste principalmente en curaciones y profilaxis para prevenir infecciones y que dentro de las próximas 48 horas se definirá si es necesaria o no la aplicación de injertos.