Familia de inspectora asesinada en Calama apuntó a violencia escolar
La hija de María Victoria Reyes reveló que su mamá ya les había dicho que "el colegio se había vuelto más peligroso".
En tanto, la hermana de la víctima exigió justicia y descartó un apoyo constante por parte de la rectoría tras la tragedia.
"Mi mamá quería mucho a sus niños, disfrutaba mucho su trabajo (...) Ella siempre les entregó mucho amor", aseguró Carolina Collao Reyes, hija de la víctima
Gobierno confirmó que retirará de tramitación el proyecto de nueva Ley de Pesca
Inspectora falleció tras ser apuñalada por alumno en Calama
"Vergüenza me da": Francisco Orrego fue multado por la Cámara tras intervención
La familia de María Victoria Reyes, inspectora de 58 años que fue asesinada por un alumno en Calama, Región de Antofagasta, recordó este sábado la vocación de la mujer como funcionaria educativa y alertó, en paralelo, sobre el deterioro de la convivencia escolar.
El hecho ocurrió al interior del Instituto Obispo Silva Lezaeta, donde el estudiante de 18 años atacó con un arma blanca a la mujer, de 59, quien falleció por la gravedad de sus heridas, y a otras cuatro personas: una funcionaria y tres estudiantes.
"Mi mamá quería mucho a sus niños, disfrutaba mucho su trabajo (...) Ella siempre les entregó mucho amor", aseguró Carolina Collao Reyes, hija de la víctima, que recordó también a su madre como una mujer de "corazón noble" que disfrutaba profundamente su labor.
Asimismo, se reveló que la víctima cumplía 10 años de servicio en el mismo establecimiento donde también fue alumna.

Sin embargo, tras esa entrega, existía una preocupación creciente. Según relató Carolina, su madre ya había advertido cambios en el entorno educativo, mencionando que "el colegio se había vuelto un poco más peligroso y que se veía en los jóvenes una conducta más agresiva".
Incluso, reveló que la inspectora tuvo que intervenir en incidentes previos, recibiendo golpes al intentar separar riñas.
Justicia y apoyo
Por su parte, Catalina Reyes Bache, hermana de la fallecida, fue tajante al pedir "que se haga justicia, que la persona que ocasionó este asesinato, y lo digo con mayúscula, asesinato, pague y reciba todas las penas. Mi hermana no se merecía esto".

Respecto al rol de la institución educativa en estas horas críticas, la familia manifestó que, si bien se abrieron las puertas para el velatorio, el apoyo no ha sido el esperado.
"Nos acercamos al colegio a buscar sus pertenencias, hablamos con la rectora, pero más allá de otros temas no se ha conversado mucho", indicó Catalina.

De todas maneras, la familia agradeció las innumerables muestras de cariño de la comunidad calameña, las cuales esperan que se multipliquen durante el velatorio que se realizará en las dependencias del mismo colegio.
Mientras tanto, la ciudad se prepara para una velatón masiva, marcando el inicio del último adiós a una funcionaria que, según sus cercanos, dedicó su vida a cuidar a los mismos estudiantes que hoy lloran su partida.
