El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-Habitat) calcula que 130 millones de latinoamericanos viven en asentamientos precarios e informales, sin títulos de propiedad ni acceso legal a servicios.
Así lo señala el último informe de la UN-Habitat presentado este domingo Ciudad de México en el marco del IV Foro Mundial del Agua donde se señala que el 44 por ciento de la población de América Latina vive en condiciones de pobreza y 19 por ciento en la indigencia.
En su presentación, el director de la oficina regional para América Latina y el Caribe de UN- Habitat, Jorge Gavidia, señaló que el 75 por ciento de los cerca de 550 millones de personas que viven en la región reside en áreas urbanas.
Gavidia indicó que, en la medida en que Latinoamérica es el área del mundo con mayor concentración de ingreso, "la gente no puede tener acceso a la vivienda en las ciudades, a la infraestructura y los servicios sociales a través de los mecanismos formales".
En este sentido, dijo, las personas se ven obligadas a utilizar las invasiones de terrenos para obtener una vivienda, lo que genera, por ejemplo, que en Lima (Perú) "casi el 50 por ciento de la población viva en asentamientos informales".
Las personas que habitan este tipo de asentamientos acceden informalmente también a los servicios por lo que es necesario que América Latina dote a 9 millones de personas al año con acceso a servicios de agua potable y que más de 10 millones tengan saneamiento y alcantarillado, aseveró Gavidia.
"Si la región desea cumplir las Metas del Milenio de Naciones Unidas en materia de agua para 2015, la región tendrá que invertir 1.400 millones de dólares al año para cubrir el déficit de acceso a agua potable, y alrededor de 5.000 millones de dólares para alcantarillado y saneamiento", sostuvo el experto.
El informe destaca que sólo 80 aglomeraciones (zonas conurbanas) de América Latina concentran al 44 por ciento de la población urbana, mientras que el 56 por ciento restante vive disperso en un universo de más de 16.000 pequeños municipios y ciudades.
"El gran peligro es que comencemos a replicar en nuestras ciudades pequeñas y medianas algunos de los problemas que experimentamos en las grandes", manifestó Gavidia.
Las ciudades y los municipios pequeños "tienen una capacidad muy débil, en algunos casos viven de las transferencias que reciben del Gobierno central, y es a éstos a los que hay que dotar de servicios básicos", subrayó.
Finalmente, criticó que los gobiernos privilegien la construcción de viviendas nuevas que les da mejor imagen política y no trabajen en mejorar las existentes, si bien la demanda de hogares nuevos es menor.
La ONU calcula que 85 por ciento de la población de América Latina tiene acceso al agua potable, y que sólo el 70 por ciento tiene servicio de saneamiento y alcantarillado. (EFE)