Mujeres chilenas con menopausia precoz pueden ser madres vitrificando sus óvulos
Esta técnica tiene mejores resultados que la congelación tradicional.
También está recomendada para aquellas que han sufrido cáncer o no tienen ovarios.
Esta técnica tiene mejores resultados que la congelación tradicional.
También está recomendada para aquellas que han sufrido cáncer o no tienen ovarios.
La menopausia precoz afecta al uno por ciento de las mujeres chilenas. Esto significa que antes de los 40 años les llega la menopausia y deben recurrir a métodos de fertilización asistida para poder tener hijos.
Para ellas está la posibilidad de vitrificar los ovocitos, una manera especial en que se guardan los óvulos que es distinta a la que se usaba hasta ahora en el mundo.
Esta consiste en la inmersión directa de los óvulos en nitrógeno líquido, cuya temperatura es de -196 grados, previo tratamiento de los mismos con sustancias crioprotectoras. Esta nueva técnica es mucho más segura y rápida que la de congelación de óvulos.
"La célula está formada principalmente de agua, entonces cuando yo hago una congelación lenta, a medida que esa agua se va solidificando se van produciendo unas especies de cuchillas que dañan la estructura celular. Entonces al descongelar las células no tenían una sobrevida promisoria y la célula estaba dañada", explicó a Una Nueva Mañana el ginecólogo de la Clínica IVI Santiago, Claudio Alvarez..
Y agregó: "En cambio con la vitrificación, que es una técnica de congelación rápida, hace el mismo proceso que antes de hacía en dos o tres horas, en segundos. Como es ultra rápido no se producen estas cuchillas. Por lo tanto, cuando se descongela la célula el daño celular s mínimo".
Con la vitrificación, los resultados de supervivencia ovocitaria post desvitrificación superan el 95 por ciento, logrando tasas de gestación similares a las obtenidas con óvulos frescos.
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| El uno por ciento de la chilenas padece de menopausia precoz. |
Entre las principales causas de la menopausia precoz figuran las enfermedades autoinmunes y/o metabólicas como tiroiditis, lupus, diabetes; alteraciones genéticas y cromosómicas, principalmente del cromosoma X y factores como extirpación quirúrgica de los ovarios, radioterapia o quimioterapia.
Los síntomas abarcan desde bochornos, aumento de la frecuencia cardiaca, insomnio y dolor de cabeza hasta cuadros depresivos. Por esto, es muy importante que los tratamientos sean integrales e interdisciplinarios y que abarquen áreas sicológicas, biológicas y de fertilización.